martes, 17 de septiembre de 2013
sábado, 14 de septiembre de 2013
domingo, 8 de septiembre de 2013
EL SUICIDO EN EL MUNDO
Según los expertos, el suicidio es la segunda causa de muerte entre los jóvenes. En cuanto a América Latina, la región ha mantenido bajos índices en comparación con Europa y Asia.
Según informó la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada 40 segundos una persona se suicida en el mundo, lo que *eleva a un millón anual la cifra de aquellos que deciden acabar con su vida, una epidemia que cada vez más se extiende a los jóvenes.
En la actualidad el número de menores de edad ha incrementado de forma alarmante. Según las estadísticas, si en 1950 el 60% de los suicidios eras portagonizados por personas mayores de 45 años, en nuestro días, el 55% son jóvenes.
Algunos estudios demuestran que el suicidio es la tercera causa de muerte entre las personas de 15 a 44 años, y entre los de 10 a 24 años, globalmente, el quitarse la vida constituye la segunda causa de muerte.
“Las causas exactas del por qué de este cambio de tendencia no las sabemos. Es un fenómeno que afecta a todos los países y que va en aumento, pero las razones principales no las conocemos, son muchas, variadas y cambian mucho de caso a caso”, dijo Alexandra Fleischmann, miembro del departamento de Salud Mental de la OMS.
En general, las mujeres llevan a cabo más tentativas de suicidios que los hombres, pero estos son más efectivos que las féminas porque usan métodos más radicales (como pistolas o pesticidas) frente al abuso de medicamentos por parte de las mujeres.
FACTORES DEL SUICIDIO
Según los especialistas, los factores que determinan una tentativa de suicidio son múltiples y variados, pero, generalizando, se puede afirmar que los desórdenes mentales (depresión y uso desproporcionado del alcohol, especialmente) son un factor mayor de riesgo en Europa y EEUU, mientras que en los países asiáticos el impulso “juega un papel esencial”.
“Por ejemplo, en las zonas rurales de Asia hay un gran problema con los pesticidas. En una situación desesperada, los agricultores toman impulsivamente el pesticida y mueren rápidamente”, explicó Fleischmann.
A ello, agregó la especialista, las zonas remotas no tienen un rápido acceso a los establecimientos de sanidad es mucho más difícil que si el intento de suicidio se realiza en una ciudad desarrollada.
ÍNDICES EN AMÉRICA LATINA
En cuanto a América Latina, la región ha mantenido tradicionalmente bajos niveles de suicidios, si bien existen grandes diferencias entre países, como lo revela el 1,9 por cada 100 mil hombres peruanos que acaban con su vida, frente a los 26 por cada 100 mil de los hombres uruguayos.
“Tradicionalmente las tasas en América Latina se han mantenido bajas, pero vemos la misma tendencia que en el resto del mundo de que los índices aumenten, sobre todo entre los jóvenes”, destacó la experta.
Fleischmann explicó que los recientes estudios revelan que si bien los países escandinavos siguen teniendo altas tasas de suicidios, el fenómeno se extiende en Europa del Este y, particularmente, en Asia.
FUENTE:
viernes, 6 de septiembre de 2013
DECRETO - LEY 4161
El 16 de septiembre de 1955 un nuevo golpe militar derrocó a un gobierno elegido por el pueblo. La segunda presidencia de Juan Domingo Perón, iniciada en 1952, llegó así a su fin. Asumieron entonces los militares golpistas que se autodenominaban parte de la “Revolución Libertadora”. Tras una corta presidencia del General Lonardi, asumió la presidencia de la Nación el General Pedro Eugenio Aramburu, representante del sector más fuertemente “antiperonista”. Con el claro objetivo de “desperonizar” a la sociedad, redacta el presente decreto, que nos es acercado por el Prof. Marcelo N. Musa.
Decreto-Ley 4161
Boletín Oficial, 9 de marzo de 1956
Visto el decreto 3855/55 por el cual se disuelve el Partido Peronista en sus dos ramas en virtud de su desempeño y su vocación liberticida, y Considerando: Que en su existencia política el Partido Peronista, actuando como instrumento del régimen depuesto, se valió de una intensa propaganda destinada a engañar la conciencia ciudadana para lo cual creo imágenes, símbolos, signos y expresiones significativas, doctrinas, artículos y obras artísticas:
Que dichos objetos, que tuvieron por fin la difusión de una doctrina y una posición política que ofende el sentimiento democrático del pueblo Argentino, constituyen para este una afrenta que es imprescindible borrar, porque recuerdan una época de escarnio y de dolor para la población del país y su utilización es motivo de perturbación de la paz interna de la Nación y una rémora para la consolidación de la armonía entre los Argentinos.
Que en el campo internacional, también afecta el prestigio de nuestro país porque esas doctrinas y denominaciones simbólicas, adoptadas por el régimen depuesto tuvieron el triste mérito de convertirse en sinónimo de las doctrinas y denominaciones similares utilizadas por grandes dictaduras de este siglo que el régimen depuesto consiguió parangonar.
Que tales fundamentos hacen indispensable la radical supresión de esos instrumentos o de otros análogos, y esas mismas razones imponen también la prohibición de su uso al ámbito de las marcas y denominaciones comerciales, donde también fueron registradas con fines publicitarios y donde su conservación no se justifica, atento al amplio campo que la fantasía brinda para la elección de insignias mercantiles.
Por ello, el presidente provisional dela Nación Argentina, en ejercicio del Poder Legislativo, decreta con fuerza de ley.
Art. 1º Queda prohibida en todo el territorio dela Nación
a) La utilización, con fines de afirmación ideológica Peronista, efectuada públicamente, o propaganda Peronista, por cualquier persona, ya se trate de individuos aislados o grupos de individuos, asociaciones, sindicatos, partidos políticos, sociedades, personas jurídicas públicas o privadas de las imágenes, símbolos, signos, expresiones significativas, doctrinas, artículos y obras artísticas, que pretendan tal carácter o pudieran ser tenidas por alguien como tales pertenecientes o empleados por los individuos representativos u organismos del Peronismo.
Se considerará especialmente violatoria esta disposición la utilización de la fotografía, retrato o escultura de los funcionarios Peronistas o sus parientes, el escudo y la bandera peronista, el nombre propio del presidente depuesto o el de sus parientes, las expresiones “peronismo”, “peronista”, “ justicialismo”, “Justicialista”, “tercera posición”, la abreviatura PP., las fechas exaltadas por el régimen depuesto, las composiciones musicales “Marcha de los Muchachos Peronista” y “Evita Capitana” o fragmentos de las mismas, y los discursos del presidente depuesto o su esposa o fragmentos de los mismos.
b) La utilización, por las personas y con los fines establecidos en el inciso anterior, de las imágenes, símbolos, signos, expresiones significativas, doctrina, artículos y obras artísticas que pretendan tal carácter o pudieran ser tenidas por alguien como tales creados o por crearse, que de alguna manera cupieran ser referidos a los individuos representativos, organismos o ideología del Peronismo.
c) La reproducción por las personas y con los fines establecidos en el inciso a), mediante cualquier procedimiento, de las imágenes símbolos y demás, objetos señalados en los dos incisos anteriores.
Art. 2º – Las disposiciones del presente decreto-ley se declaran de orden público y e consecuencia no podrá alegarse contra ellas la existencia de derechos adquiridos. Caducan las marcas de industria, comercio y agricultura y las denominaciones comerciales o anexas, que consistan en las imágenes, símbolos y demás objetos señalados en los incs. a) y b) del art. 1º. Los Ministerios respectivos dispondrán las medidas conducentes a la cancelación de tales registros.
Art. 3º – El que infrinja el presente decreto-ley será penado:
a) Con prisión de treinta días a seis años y multa de m$n:500 am$n. 1.000.000
b) Además, con inhabilitación absoluta por doble tiempo del de la condena para desempeñarse como funcionario público o dirigente político o gremial;
c) Además, con clausura por quince días, y en caso de reincidencia, clausura definitiva cuando se trate de empresas comerciales.
Cuando la infracción sea imputable a una persona colectiva, la condena podrá llevar como pena accesoria la disolución. Las sanciones del presente decreto-ley será refrendado por el Excmo. Señor vicepresidente provisional dela Nación y por todos los señores ministros secretarios de Estado en acuerdo general.
Comuníquese, etc. – Aramburu – Rojas – Busso – Podestá Costa – Landaburu – Migone. – Dell´Oro Maini – Martínez – Ygartúa – Mendiondo – Bonnet – Blanco – Mercier – Alsogaray – Llamazares – Alizón García – Ossorio Arana – Hartung – Krause.
http://www.peronismomilitante.com.ar/wp-content/uploads/2011/03/Proscripci%C3%B3n-Peronismo.doc.pdf
FUENTE:
SIEMPRE HISTORIA
LA INDUSTRIA EN EL PROCESO
Según una primera interpretación, el proyecto económico de la dictadura apuntó a destruir integralmente a la industria con el objeto de regresar ala Argentina agrícola anterior al peronismo y al yrigoyenismo.
Reducir a la clase obrera, restaurar la supremacía de los negocios agrícolas y potenciar los negocios financieros en desmedro de los industriales.
El problema de esta interpretación es que no contempla que entre los ganadores de la dictadura se encontraban algunas de las industrias más avanzadas del país, al tiempo que la política de atraso cambiario de Martínez de Hoz no favoreció al agro.
Reducir a la clase obrera, restaurar la supremacía de los negocios agrícolas y potenciar los negocios financieros en desmedro de los industriales.
El problema de esta interpretación es que no contempla que entre los ganadores de la dictadura se encontraban algunas de las industrias más avanzadas del país, al tiempo que la política de atraso cambiario de Martínez de Hoz no favoreció al agro.
Una segunda visión –más reciente- utiliza el concepto de “desindustrialización selectiva”. El objetivo no era retroceder y abandonar un terreno que no podían dominar, sino imponerse en el terreno y crecer en su interior. Reducir indiscriminadamente a la industria hubiera implicado la autodestrucción de un sector de la burguesía perteneciente al “bloque civil” de la dictadura. Lo que en realidad se habrían propuesto era volver al curso industrial planteado por el Plan Pinedo de 1940: un crecimiento basado en industrias de bienes exportables que fijara límites a la sustitución de importaciones con el objeto de recuperar los mercados externos. Es decir, la continuidad del modelo de intercambio, ventajas comparativas y “crecimiento hacia afuera” en el mundo post-30.
La conducción de la dictadura estaría dispuesta a desmontar o transformar, apertura económica mediante, todo lo que había crecido a contrapelo de esos principios, con el agregado de que esta vez la “naturalización” de la economía conllevaría más que nunca a reconstruir la dominación patronal en las fábricas. La meta de la conducción política y económica no habría sido reducir de cualquier modo el número de obreros, sino en primer lugar, disciplinarlos mediante la coacción económica y extraeconómica. La reducción del número de obreros ocupados en la economía se concretaría combinando un ataque represivo y un golpe de gracia tecnológico estimulado por la apertura económica. Al mismo tiempo, se fomentaría la dispersión geográfica de los polos industriales mediante regímenes de promoción impositiva que alentaran el traslado de las plantas hacia las provincias menos pobladas del territorio nacional.
El discurso de Martínez de Hoz estuvo inspirado en las ideas hostiles a la economía keynesiana formuladas por Friedich von Hayek y Milton Friedman, los máximos ideólogos del neoliberalismo. Sin embargo, la dictadura argentina no aceptaría todos sus postulados. ¿Por qué?
En primer lugar, los militares eran reticentes a privatizar las empresas estatales. Las privatizaciones chocarían con el matriz nacionalista y desarrollista que pervivía en buena parte de las Fuerzas Armadas.
En segundo término, la corporación militar tampoco constituía el instrumento más adecuado para la aplicación de un programa monetarista basado en fuertes ajustes del gasto público, debido a que, lejos de reducir los gastos para desinflacionar la economía, necesitaba aumentarlos en rearme y obras públicas.
Fuente: SIRLIN, EZEQUIEL, La última dictadura (1976-1983), en Historia Argentina Contemporánea, Dialektik, Buenos Aires, 2012
FUENTE:
SIEMPRE HISTORIA
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SIEMPRE HISTORIA
DÍA DE LOS DERECHOS DEL ESTUDIANTE SECUNDARIO
Los años 70 trajeron consigo la irrupción en la vida política y social de aquellos distintos sectores populares que habían experimentado un crecimiento sustancial durante las luchas ejercidas contra los gobiernos militares; entre ellos, los estudiantes secundarios. En el movimiento estudiantil secundario se vivieron experiencias hasta ese momentos inéditas en lo referente a participación política, dentro y fuera de los colegios. Las organizaciones políticas vieron incrementado notoriamente el número de sus militantes y el grado de su influencia.
Uno de los objetivos más tenazmente buscado por la dictadura militar que gobernó entre 1976 y 1983, fue neutralizar a buena parte de la juventud y ganar a una porción para su propio proyecto reaccionario. Para los que no encajaban en sus esquemas, se aplicaban distintos métodos “preventivos”, desde el asesinato y la desaparición, hasta la más refinadas formas de marginamiento social y psicológico, pasando, claro esta, por la clásica y tradicional prisión.
Cuando asumieron, en 1976, los militares consideraban que en la Argentina había una generación perdida: la juventud. Esta, por la sofisticada acción de “ideólogos” se había vuelto rebelde y contestataria. Jóvenes subversivos reales o potenciales que ponían en riesgo al conjunto del cuerpo social. El ser joven pasa a ser un peligro.
Uno de los aspectos más dramáticos de la represión vivida en aquellos años, fue el secuestro de adolescentes. Llegaron a 250 los desaparecidos que tenían entre 13 y 18 años, claro que no todos estudiaban. Muchos se habían visto obligados a abandonar la escuela para incorporarse al mundo del trabajo.
El 16 de septiembre de 1976, 10 estudiantes secundarios de la Escuela Normal Nro 3 de la Plata, son secuestrados tras participar en una campaña por el boleto estudiantil. Todos tenían entre 14 y 17 años. Solo tres de ellos aparecieron un tiempo después. El operativo fue realizado por el Batallón 601 del servicio de Inteligencia del ejercito y la Policía de la Provincia de Buenos Aires, dirigida en ese entonces por el general Ramón Camps, que califico al suceso como “accionar subversivo en las Escuelas”. Este hecho es recordado como “La noche de los lápices”.
En ciertas etapas nefastas de la vida nacional, el contexto histórico y político aniquila a quienes alzan su voz, y hay hechos que no se deben olvidar para evitar que se repitan.
Aunque nuestra democracia aún hoy no haya solucionado los grandes problemas económico-sociales, no debemos dejar de valorar y recordar nuestros derechos y garantías constitucionales, a la par de aquellos deberes y obligaciones que se deben respetar y cumplir, valorando la libertad que permite gozarlos a unos y cumplir con los otros. Por eso, hoy recordamos el sacrificio de esos jóvenes, conmemorando el Día de los derechos del estudiante secundario.
FUENTE:
SIEMPRE HISTORIA
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