jueves, 14 de noviembre de 2013

DERECHOS HUMANOS

TRABAJO PRÁCTICO N° 1 
DERECHOS HUMANOS 
3° AÑO PROFESORADO DE HISTORIA IES LELOIR 
PROFESORA: LORENA BRIOSSO ALUMNOS: Silvina Elizalde Mauricio Hereñu Johanna Morassi Mariela Samacoits Sergio A. Vegas Vanesa Viviani  

HABLEMOS DE LA MORAL 

La rectitud parece incompatible con la función pública, con el poder económico, con la posición social, con la fama, con el éxito, con el estudio mismo. Hay una tendencia a imaginar que es imposible que ser bueno si se quiere tener poder o riqueza. Por otro lado la moral parece alejarse de la creatividad, de la originalidad, de la sinceridad, de la coherencia. Se enojan con la moral aquellos que se encuentran instalados en el cambio, en la autenticidad, en el seguir sus propios sentimientos y deseos. Se hace cada vez más difícil relacionar el sentido de la vida con algún tipo de renuncia o sacrificio. Se hace cada vez más difícil relacionar la legitimidad de las normas con alguna fuente de autoridad y de respeto. Simultáneamente, nunca se habló de ética. Nunca como hoy se habló de Derechos Humanos. Tampoco nunca como hoy se hablo de Democracia. Como si quisiéramos compensar la sensación de crisis en relación a los valores, llenando el discurso con la necesidad de contar con una ética y de afianzar la vigencia del orden democrático. La moral como el “gran relato” unificador y jerarquizador de valores, ha perdido vigencia. Existen diversas morales, que viven en verdaderas diásporas sociales: grupos sociales, grupos etarios, movimientos sociales, nucleamientos familiares, entre otros. Por eso se puede decir que el discurso de la moral está fragmentado. Las morales, en tanto relatos particulares, fragmentadores y dispersadores de los valores, parecen mostrar un retorno al politeísmo. Justamente los Derechos Humanos aparecen como contrapartida de esta situación de dispersión de valores. Por un lado porque afirma la necesidad de reunir ciertos principios universales de valoración. Por otro lado son los propios Derechos Humanos los que exigen la dispersión de los valores y condena la posibilidad de construir una moral unificada de la humanidad. La fuerza de los Derechos Humanos podría interpretarse como la única garantía de un pluralismo en las escalas de valores. Es decir, la lucha por la vigencia de los Derechos Humanos en todas partes del planeta, muestra la necesidad de reunir principios de valoración, comunes a todos los hombres, pero esta lucha puede causar el pluralismo de opciones y el respeto a cualquier moral. La consciencia a los Derechos Humanos es cada vez más ampliada.

CONFUSIÓN DE SUJETOS: LA BÚSQUEDA DEL FÁRMACO ADECUADO

Un segundo aspecto que caracteriza lo que pasa hoy con la moral, tiene que ver con la crisis del protagonismo del sujeto de la moral. El discurso de la moral fragmentado, postula también un individuo fragmentado. La individualización de la moral aparece como gran remedio purificador de las debilidades individuales y tiene hoy mas vigencia que nunca. Se apela a la moral, como una droga para curar los males sociales. En el discurso social se instala la idea de que la moral reemplaza al fracaso de las “políticas de bienestar”. Es justamente la personalidad moral, la dignidad última del hombre, la garantía mayor de la necesidad y de la obligación de procurarse y procurar con otros, la felicidad para cada uno y para todos. Es un problema encontrar la realización plena y realizar simultáneamente la justicia. Es decir, el mismo principio, la personalidad moral autónoma, que aparece como crítico del naturalismo moral, que en nombre del sacrificio pone entre paréntesis el deseo de felicidad. Se trata de reconstruir un orden social, que permita convivir desde diversas formas de sabiduría, sabiendo que la debilidad de los sujetos individuales, solo se cura con el vigor de las virtudes públicas. La idea de la ley moral, como la única incondicionada, solo basada en la misma razón del hombre, aparece como una idea exagerada. La obligación efectiva es ser competitivos, en todos los órdenes de la vida. La competitividad misma se erige en valor absoluto. Todo vale con tal de conseguir un cliente. No se trata de ser bueno, ni siquiera de ser libre: se trata de ser exitoso, de ser competitivo. Ni siquiera la idea de competencia leal, o con reglas de juego claras, parece ganar de mayor credibilidad social, y en todo caso, parece claramente carecer de efectividad. La exclusión y la escases aparecen como las formas “naturales” de la convivencia social, y las que “justifican” a competitividad en estas formas del capitalismo salvaje. Hay una avanzada fuerte de la necesidad de redefinir el sentido de la obligación moral y del imperativo categórico para la acción. Es necesario entender que el deber es, en realidad, respeto hacia los otros, y que la obligación moral es, en realidad, exigencia de justicia. Las morales no pueden hoy, fundarse en la palabra de Dios, de la conciencia, del maestro, de la autoridad. Hay una desconfianza en el discurso en la palabra, en las razones. Se prefiere la inmediatez de los sentimientos y de las emociones. No se necesitan palabras para sentir o para interactuar, la moral parece, hoy, refugiarse en: el lenguaje privado. En esta retirada de la palabra, las morales quedan desfondadas, desprovistas de sus fundamentos, porque quedan sin el soporte de la regulación pública y racional. Aún interpretando la dispersión de valores desde los Derechos Humanos, persiste el problema de la desconfianza en la razón, de la posibilidad de fundamentar, desde la palabra, los derechos humanos, la autonomía moral, la solidaridad. La fundamentación de la moral tiene así que ver con un pensamiento crítico que con una razón pura. La palabra, para fundamentar la moral, tiene que desconstruir sus propias mentiras e intolerancias. Hacia una didáctica para la enseñanza de la ética y la ciudadanía Se entiende la didáctica como la toma de posición en relación con los saberes que se propone enseñar, operando una transformación sobre un material teórico, resultado de complejos procesos de producción de conocimiento científico y tecnológico. Si hablamos de enseñar ética y ciudadanía, tenemos que hablar de un posible currículum, donde se traduce esta operación didáctica de determinar sus contenidos educativos y decidir su contextualización institucional. ¿Qué se debe enseñar de ética y ciudadanía? El punto de partida es aceptar la enseñabilidad de principios éticos. En este sentido se defiende una postura donde la ética, en tanto saber racional enseñable, tiene que aceptar su limitación a un planteo de fundamentos y de principios, de cierta abstracción formal, en relación con los bienes, valores, virtudes, ideales que constituyen lo que se suele llamar la parte sustantiva de la ética. La enseñanza de la ética no debe reducirse únicamente a los aspectos formales de la fundamentación racional; es necesario también enseñar lo que hace a la formación de la personalidad moral, particularmente el tema de la coherencia y de la autoestima. Todo esto lleva a proponer en cualquier currículum de formación ética y ciudadana, los siguientes contenidos: Diferencia entre ética y moral Las argumentaciones morales: es importante que los alumnos aprendan a argumentar moralmente, que tomen opciones éticas y no solamente morales. La acción humana: es necesario también trabajar elementos que ayuden a definir la acción humana, sobre todo en sus elementos estrictamente ético-políticos La autonomía moral y sus contextos: no debe reducirse a un mero hecho natural, y ver cómo es posible trabajar simultáneamente los elementos contextuales y psicológicos en juego. Para este tema es necesaria una reflexión sobre el sentido de la libertad y de las acciones voluntarias. El diálogo argumentativo: hay que enseñarlo para defender las propias posiciones y para poder comprender, sin descalificaciones prejuiciosas, las opciones diferentes. La coherencia entre lo que se piensa y dice y lo que se hace: implica enseñar la autorreflexión y la autoevaluación, pero justamente en función de poder medir los grados de coherencia consigo mismo, que se van logrando La autoestima: se puede discutir qué contenidos implica enseñar autoestima; lo que importa es discutir su valor, mostrar sus implicancias, sus relaciones con la posibilidad de criticar, crear, buscar la felicidad. La vida democrática: tiene que ver con la opción por poder enseñar una ciudadanía crítica. Discutir formas de organización social, relaciones del poder con el derecho y con la economía, formas de entender la representación y la participación. Participación y representación: es una buena ocasión para discutir las formas de la democracia, su crisis y la necesidad de ver cómo construir participación ciudadana. Los derechos humanos: es el lugar donde aparecen formulados los valores universalmente aceptados, desde una comprensión de la dignidad y de la autonomía, que definen la personalidad moral. ¿Cómo se debe enseñar ética y ciudadanía? Con argumentos racionales: porque la ética es una disciplina racional, y la ciudadanía una categoría codisciplinar racional, y no es posible pensar otra forma de enseñar que con argumentaciones racionales y no con imposiciones. Con clima escolar democrático: tiene que ver con la cuestión de cómo se logra que los alumnos produzcan, construyendo sus sentidos, sus comprensiones de lo que se enseña. Con neutralidad beligerante: pasa por la postura del docente; el mismo debe aparecer como neutral, no imponiendo sus puntos de vista a los alumnos. Esto no quiere decir que sea indiferente frente a los valores y las normas, o que no pueda mostrar sus opciones. 

HABLEMOS DE CONVIVENCIA

El tema en cuestión es la ciudadanía tanto conveniencia organizada desde principios normativos o sistemas políticos. Esta ciudadanía “moderna”, tanto en su versión más liberal como en su versión social, supone que la convivencia social se organiza desde principios democráticos. La democracia, como sistema político que constituye normativamente la ciudadanía, donde el poder reside en el pueblo en todo y cada uno. La democracia no solamente como organización del poder sino como estilo de vida. La democracia tiene que ver con el estado y su forma de gobernar, pero también con la sociedad civil y sus modos de comprenderse, en la vinculación de unos con otros. Por esos sus principios básicos son de la ciudadanía participativa. Una amenaza a las democracias actuales reside en las hegemonías, es decir en el dominio de algunos grupos, que buscan ampliar sus bases de concesos, imponen su poder a la sociedad en su conjunto. Algunas preocupaciones, frente al ejercicio de la ciudadanía son los mecanismos de representación que se relacionan con el clientelismo político Hay nuevos problemas que ponen en cuestión formas lineales de entender la democracia, como son la gobernabilidad, la cual se emplea con frecuencia para legitimar alianzas y negociaciones pragmáticas; la opinión pública, la forma en que se “legitiman” la manipulación de la opinión pública es apelar la libertad de expresión y al derecho de todo ciudadano a estar informado; y la desobediencia civil, la cual se entiende como una forma de participación ciudadana, que ha obligado a plantear cuestiones esenciales como el derecho a la resistencia civil; Los límites entre lo privado y lo público, lo legítimo y lo eficiente, entre el beneficio económico de un grupo y el respeto a las libertades y derechos de todos y cada uno, entre el respeto y la invasión, están fuertemente amenazado. En las democracias modernas hay una dispersión marcada de derechos y poderes, que exige a la ciudadanía repensar el sentido de la participación más allá de la misma representación. Esto se relaciona con la emergencia de nuevos actores sociales, lo que da en llamarse nuevos movimientos sociales. El problema de identidad de los grupos y de los intereses individuales que parecen acaparar la escena más que las identidades “soberanas” de las naciones. Los estados se han debilitados fuertemente, sin dudas por razones económicas pero sin ninguna duda por razones políticas. Estas nuevas formas más participativas del jugador corresponden con la emergencia de la conciencia de los derechos humanos frente a la dispersión de valores y muestra que hay una estructura disipada en la dispersión del poder, y posibilidades de organización desde la sociedad civil, no desde los intereses corporativo, sino como una forma nueva de pelear el espacio público. El desafío esta en como resignificar la vida pública y ciudadana. Un tema importante es la influencia y los modos de operar de los medios de comunicación masivas. Se trata de la forma de ejercer el poder corporativamente, en forma realmente dispersa cuestionando formas republicanas típicas. La trampa reside en que los comunicadores, sin serlos, se sienten “representantes de la cosa pública”; y los receptores se ilusionan con una “participación” sin estar participando en la práctica social. El problema puede plantearse en dos términos: o la ciudadanía se convierte en un disfraz de las corporaciones, o bien, la ciudadanía abre un camino nuevo hacia lo público Actualmente se confunde la ciudadanía con la selección natural de las especies, o con la construcción de la supervivencia de algunos grupos sociales. Participan en realidad los exitosos, los que saben competir por su porción del poder social. La ciudadanía no es justa solamente porque deja que cada uno busque su propio bien, sino que lo es porque define solidariamente el bien común. Normas de Convivencias y Negociaciones Pragmáticas Una buena convivencia es aquella que logra buenos resultados. Para medir estos buenos resultados por medio de la óptica del beneficio individual o corporativo, no importa si es a costa de la justicia o la libertad misma. Cuando el supuesto natural es la convivencia competitiva, parece razonable la negociación pragmática, sin preocuparse por la legitimidad de las decisiones o las denuncias. Mientras sean eficaces, todo vale. Hay quienes sostienen el legitimar las decisiones a través del dialogo argumentativo. Las normas de convivencias deben ser algo mas que meras negociaciones pragmáticas o argumentos racionales, deben ser instituciones sociales que garanticen efectivamente una convivencia justa. Utopías en retirada y convivencias desoladas Hay utopías para poder cambiar el modelo vigente de distribución del poder, la riqueza y la información, y resignificar los derechos y obligaciones ciudadanas. En la actualidad el bienestar, los beneficios sociales, la posibilidad de acceso a la educación, la salud, la justicia parece en retirada. Hay partes del planeta que no conocieron un estado de bienestar. Por tal, la ciudadanía parece reducirse a una lucha por la hegemonía cultural; para otros y en esos mismos lugares aparece la nostalgia del estado de bienestar. La convivencia queda cada dia mas desolada, porque está cada vez está mas privatizada. La seguridad social no depende ya de lo público, depende de quienes accedan a las ofertas competitivas. En realidad el estado es de malestar. Malestar en la política, en la convivencia y en la ciudadanía. El Debate Político Contemporáneo En el debate actual aparecen líneas divisorias. Como en el caso de la ética, hay quienes piensan en la política, en la imposibilidad escéptica de fundamentación racional. los que creen en la posibilidad de un debate racional plantean dos opciones. Hay quienes insisten en la idea del derecho natural del liberalismo nórdico (neocontracturismmo), entendiendo la ciudadanía desde las ideas de igualdad y libertad. Hay quienes insisten en el cambio, en el derecho natural del conservadorismo nórdico (neocomunitarismo), y entender la ciudadanía desde los valores trascendentales, fundantes del respeto de la libertad. La ciudadanía tiene que ser democrática, permitir el consenso, como también tiene que ser justa, expresar la solidaridad que nos define. La ciudadanía democrática es una categoría crítica de los modelos de convivencia excluyentes, y no una estrategia abarcativa a las desigualdades existentes. Los actos de terrorismo, persiguen un fin político, adueñarse del poder, e imponer su ideología. A este acto se lo conoce como Subversión Terrorista, puesto que utilizan el terror para lograr su cometido. Ante esta situación tan grave, el Estado debe intervenir en uso del Poder Público, debe defender a la sociedad de tales delitos y sancionar a los responsables. Al ejercicio de este poder de lo denomina represión, generalmente está a cargo de las fuerzas policiales o las fuerzas armadas, esta acción debe ejecutarse en el marco de la ley, paro no extralimitarse y cometer Represión Terrorista para combatir la subversión. La represión debe ser legal y justa, para no caer en abuso de autoridad. El empleo de torturas para castigar delitos ha sido siempre un motivo de vergüenza para la humanidad, actualmente, son muy pocos los países que recurren a la tortura como método para obtener declaraciones de los acusador por delitos. En diciembre de 1984, la Asamblea General sanciono por unanimidad la Convención contra la tortura, con el fin de “erradicar la tortura y los malos tratos y penas crueles, inhumanas y degradantes”. Los Derechos Humanos, también pueden ser violados por modos encubiertos: La censura, desconoce el derecho a la libre información. La miseria y la ignorancia violan el derecho humano al bienestar mínimo. La discriminación desconoce la igualdad que por naturaleza que existe entre todos los seres humanos. La censura no siempre se da en la forma abierta, muchas veces adopta formas más sutiles, entre ellas: Represión posterior a una comunicación. El ejercicio discriminatorio de los controles administrativos o económicos sobre los medios, y que solo apoyan a los oficialistas. También puede darse negándose a dar determinada información. La libertad de expresión, no es absoluta, cuando la libre comunicación de ideas viola derechos ajeos o alguna norma legal, se incurre en un delito que puede ser de acción privada, o de acción pública. Miseria e ignorancia van de la mano, la persona ignorante esta incapacitada para remediar su situación, dada la falta de conocimiento. La humanidad debe tener en cuenta que todos y cada una de las personas tienen el goce indiscriminado de los derechos humanos, sin importar el color de la piel, o la etnia a la cual pertenezca. La práctica de la discriminación ocupa una de las páginas más negras de la historia de la humanidad y a permitido la ejecución de los más aberrantes crímenes de lesa humanidad. En nuestro país la lucha contra la discriminación tiene sus inicios en la Asamblea del año XIII, y continua hasta nuestro días, esta reforzada por diversas disposiciones legislativas. 

EL RACISMO

Idea de raza Se define al racismo de manera muy amplia, como exclusión o rechazo de los “otros”. En el sentido propio de la palabra el racismo es un fenómeno que resulta de vincular los rasgos físicos, genéticos o biológicos con los caracteres morales e intelectuales de un grupo. Desde esta perspectiva, el racismo es un hecho bastante nuevo. El racismo se desarrolló en estrecha relación con nuevos procesos como la industrialización, la urbanización acelerada, la inmigración y la mezcla de poblaciones, y en especial con el colonialismo y la emergencia de los nacionalismos. Ciencia y racismo En los campos del saber científico se elaboraron formulaciones que elevaron el concepto de raza a la categoría de principio explicativo de la vida de los hombres en sociedad. Ejemplo de esto es el Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas, de 1852, escrito por el francés Arturo de Gobineau, en donde el autor pretendía sostener sobre bases físicas su teoría de la superioridad de la raza nórdica germánica, al tiempo que fundamentaba su creencia de que la mezcla de razas conlleva a la degeneración racial. A fines del siglo XIX las potencias imperialistas, Francia, Inglaterra, Alemania, Bélgica, EEUU, Italia y España, participaron del reparto de los espacios africanos, asiáticos y latinoamericanos, ejerciendo sobre ellos un dominio económico y político que muchas veces revistió además carácter militar. El racismo acompañó el proceso de colonización del mundo entero. Durante el último cuarto del siglo XIX se trató de establecer científicamente la inferioridad del hombre negro. Por otra parte, los escritos del siglo pasado presentaban al hombre primitivo como sanguinario y caníbal en extremo. Esto justificaba acciones que padecieron los indígenas de América. También desde los principios teóricos e ideológicos se intentaba fundamentar la inferioridad del hombre amarillo. Las concepciones racistas no fueron formas de pensamiento exclusivas de los sectores dominantes europeos. En los países colonialistas la idea de la superioridad de los hombres blancos sobre la gente de piel oscura se hizo rápidamente popular. Esta idea unía a ricos y a pobres europeos en una misma función: la dominación de pueblos diferentes. En esta época el racismo se justificaba de forma paternalista, como una misión que la raza blanca debía cumplir. Definición de racismo (UNESCO) La Declaración sobre la Raza y los Prejuicios Raciales de 1978 aprobada por UNESCO define el racismo como “toda teoría que invoque una superioridad o inferioridad intrínseca de grupos raciales o étnicos que dé a unos el derecho a dominar o a eliminar a los demás, presuntos inferiores, o que haga juicios de valor basados en una diferencia racial”. La Declaración le da a este concepto un contenido muy amplio un contenido muy amplio añadiendo que “el racismo engloba las ideologías fundadas en los prejuicios raciales, los comportamientos discriminatorios, las disposiciones estructurales y las prácticas institucionalizadas que provocan la desigualdad racial, así como la idea falaz de que las relaciones discriminatorias entre grupos son moral y científicamente justificables”. El prejuicio, la segregación, la discriminación y la violencia son las distintas formas en que se expresa el racismo. Expresiones del racismo Prejuicio: es una de las formas elementales de racismo. Expresa aspectos de la conciencia de los individuos: arbitrariedad, escrúpulo, parcialidad, prevención, censura, sospecha o aprensión hacia otros. Puede observarse en conversaciones de la vida cotidiana, en la prensa, en los discursos y en las encuestas de opinión. Es común escuchar el uso de la forma impersonal, “ellos” o “esos”, para referirse a personas o grupos sociales de manera negativa o para ignorarlos. Segregación: constituye la separación espacial del otro. Se expresa manteniendo al grupo racializado a la distancia, reservándole espacios propios que únicamente puede abandonar en determinadas condiciones, más o menos restrictivas. El gueto, los barrios de minorías, las reservas indígenas, el apartheid, constituyen las expresiones más visibles de segregación racial o étnica. Discriminación: consiste en la inferiorización del otro en términos de derecho o beneficios. Impone al otro un trato diferenciado que puede llegar hasta la humillación. Las restricciones en el acceso a lugares públicos, a escuelas, a universidades, a empleos, la desigualdad ante la ley, el trato diferenciado de la justicia y de la policía hacia determinados grupos son algunos de los ejemplos de discriminación. Violencia: constituye la forma extrema en la que se manifiesta el racismo. Se determina desde los actos de violencia más o menos aislados hasta la violencia que se ejerce desde el Estado. La violencia racial se expresa en linchamientos, asesinatos o atentados. Las diferentes formas del racismo pueden generarse por problemas sociales, económicos, sentimientos de temor más o menos artificiales ante amenazas a la identidad comunitaria, procesos de expansión de una nación o de una creencia religiosa. El racismo se vincula a dos lógicas sociales diferentes. La lógica de la desigualdad y la dominación, por un lado, y la lógica de la diferencia, la marginación, la expulsión o el exterminio, por otro. Tema: Minorías discriminadas Memmi, escritor francés propone que para hablar del rechazo que un grupo muestra hacia otro se use el termino heterofobia. También postula que cuando un grupo domina al otro, éste se considere como mayoría, aunque no lo sea numéricamente, dejando al otro en el lugar de una minoría. En los últimos tiempos podemos hablar de nuevas minorías, haciendo referencia a grupos que han tomado conciencia de la discriminación que sufren. Las minorías pueden ser religiosas, como es el caso de los musulmanes en la India; étnicos, como los aborígenes en nuestro país; nacionales, como los catalanes en España. También hay minorías demográficamente mayoritarias, como es el caso de los negros en Sudáfrica, o los tobas en el Chaco. La población indígena en la Argentina es de alrededor de un millón de personas. En las últimas décadas, los gobiernos han emprendido una política de reparación que reconoce los perjuicios que se han producido contra esta minoría y busca repararlos. No obstante, existen varias organizaciones que desarrollan acciones de lucha, con el fin de preservar su legado cultural. Sin embargo actualmente seguimos viendo en los medios de comunicación, como pueblos aborígenes son excluidos de la sociedad, como es el caso de los niños Qom en la provincia de Formosa donde no se garantiza el derecho a la educación, ya que el gobierno provincial no cubre debidamente la carga horaria de las escuelas, en el último año no se registraron egresos en escuelas secundarias Qom, de dicha provincia debido a la falta de docentes para cubrir los cargos. Hay informes donde se denuncia la no resolución de uno de los conflictos principales que aqueja a esta comunidad, la lucho por las tierras usurpadas a los Qom. Se realizaron mesas de debate donde la falta de voluntad y de dialogo de los funcionarios de la provincia de Formosa genero conflictos cuando se retiraron sin firmar el acta de acuerdo. Otra violación a los derechos es el que se da hacia las mujeres. Durante gran parte de la historia de la humanidad, las mujeres fueron consideradas seres inferiores, jurídicamente incapaces. Con este fundamento las mujeres fueron objeto de discriminación. Es por eso que en los últimos tiempos las mujeres han luchado mucho para revertir esta situación de discriminación, no solo política sino también económica y social. En la actualidad, se ha avanzado bastante en la legislación respecto de los derechos de las mujeres gracias a la labor incesante de los distintos grupos feministas que desarrollaron acciones a escala mundial. Un desafío importante de estas organizaciones es la problemática que aqueja a un gran número de mujeres y niños vulnerables al tráfico sexual. A menudo vemos como en nuestro país, las mujeres son convertidas en esclavas sexuales, a través de engaños, llevándolas a zonas fronterizas y aislándolas de todo contacto con las personas. Hay que tener en cuenta que para que esto se dé, existen personas que alimentan esta esclavitud, aunque hoy en día en nuestro país hay mucha concientización para apagar esta demanda. En estos dos casos se ve claramente la violación a los derechos tanto de las mujeres como de los aborígenes. En el caso de los aborígenes de da una violación a sus derechos por omisión, debido a que la sociedad se muestra indiferente ante las necesidades y reclamos de este pueblo. En el caso de las mujeres esclavizadas sexualmente se da una violación de los derechos por acción, debido a que se ataca la libertad de las mismas de manera forzada. En ambos casos se produce a la vez una violación por exclusión, ya que la población toda, los priva del goce de sus derechos.

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